Bienvenidos al Blog

Bienvenidos a mi espacio personal, dedicado con mucho cariño y dedicación, a la vida en milicia, de ayer, hoy y todos los tiempos. En este blog iré colgando mis breves relatos, de esos que se escriben en momentos de inspiración, y que salen del corazón.

En ellos no hay ni motivaciones ideológicas, ni representación alguna de críticas o quejas, sencillamente son un compendio de ficciones literarias, que dedico a los españoles de todos los tiempos, que en un momento u otro de la historia de España, estuvieron, han estado o estarán vinculados con la vida en la Milicia, que han convivido con sus virtudes, sus defectos, sus emociones, sentimientos, pero sobre todo han sentido en sus espíritus, esas palabras que escribió Calderón de la Barca, y que rezaba en una estrofa aquello de "... la milicia no es más que una religión de hombres honrados...".

La espada y la pluma han sido compañeros de viaje durante toda la historia, y siempre se han respetado cuando la lid ha sido justa. Agradezco a todos los visitantes su tiempo por dejarlo aquí, y agradezco los comentarios que obviamente me servirán para mejorar
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martes, 30 de octubre de 2012

Sangre y Hielo


-Mi Sargento…como siga respirando así nos va asesinar con el vaho….jajaja – Reía Salvador tumbado en el blanco lecho de las orillas de aquel maldito vado.

-No me jodas Salvador… que no está el horno para bollos…, que mira que los ruskis los tenemos encima, y estos sí que van a darte el paseíllo como te arrugues guripa- Le respondió el Sargento Sánchez a la vez que le castañeaban los dientes.

Todos aquellos hombres de la Compañía de esquiadores se miraban de reojo. La ventisca no dejaba ver más allá de un par de metros al frente, pero ellos, los olían, los oían, los sentían… Pero poco miedo, si después de veintidós horas de frío infernal cruzando el maldito lago Ilmen, de todas aquellas grietas con agua helada, después de todas aquellos muros de hielo que hubo de franquear, después de ver como muchos camaradas caían abatidos por ese enemigo invisible que era el invierno ruso, después de aquello, cómo una horda sin virtudes ni pasión…, iban a poder con los mejores espadas de la División…